La Consciencia No Conoce de Kilómetros
Es la pregunta más frecuente que recibo en mi consulta, cargada a menudo de un escepticismo lógico y comprensible: «¿Realmente funciona la Terapia de Regresión si no estamos en la misma habitación? ¿Es seguro entrar en trance a través de una pantalla?».
Entiendo tu duda. Vivimos en una cultura que nos ha enseñado que la curación requiere contacto físico, que el médico debe tocar la herida para sanarla. Sin embargo, cuando hablamos de Terapia de Vidas Pasadas (TVP), no estamos operando un cuerpo físico, estamos operando el Alma. Y el Alma no entiende de tiempo ni de espacio físico.
Si has llegado hasta aquí buscando alivio para un dolor crónico, una fobia inexplicable o un patrón de abandono que se repite, pero la distancia geográfica te ha frenado, tengo una noticia crucial para ti: Tu sanación no depende de cuántos kilómetros nos separen, sino de la disposición de tu consciencia para abrirse.
A lo largo de este artículo, desmantelaremos los mitos de la terapia a distancia y te explicaré, bajo la luz de la psicología transpersonal y la experiencia clínica, por qué la sesión online no solo es igual de efectiva, sino que en muchos casos, permite una profundidad mayor.
El Principio de la No-Localidad de la Consciencia
Para comprender por qué la TVP funciona perfectamente a través de plataformas como Zoom o Skype, debemos recurrir a los cartógrafos de la mente. El psiquiatra e investigador Stanislav Grof, una de las mentes más brillantes en el estudio de los estados no ordinarios de consciencia, demostró extensamente que nuestra mente no es un producto limitado al cerebro físico ni está confinada dentro del cráneo.
Grof postula que la consciencia es «transpersonal» y «no local». Esto significa que tu capacidad de recordar, sentir y sanar eventos traumáticos (de esta vida o de otras) reside en un campo de información al que accedemos mediante la relajación y la focalización, no mediante la proximidad física.
Cuando iniciamos una sesión online, establecemos un campo terapéutico resonante. Mi voz actúa como el hilo conductor que te guía hacia tus propios archivos internos. No necesito estar sentado a tu lado para que tu mente subconsciente siga las instrucciones; solo necesito que tu intención y mi guía estén sincronizadas.
La ventaja del «Refugio Seguro»
Paradójicamente, la terapia online ofrece una ventaja técnica que a menudo supera a la presencial: la seguridad del entorno propio. El Dr. Brian Weiss, pionero mundial en la terapia regresiva, ha enfatizado en múltiples ocasiones que la clave para acceder a una memoria profunda es la capacidad del paciente para soltar el control y relajarse.
En una consulta presencial, una parte de tu cerebro reptiliano (instintivo) está escaneando el nuevo entorno: la silla, la temperatura, la presencia física de un extraño (el terapeuta). En cambio, al realizar la sesión desde tu casa, en tu sillón favorito, con tus propios auriculares y tu manta, esa barrera de defensa baja mucho más rápido. Al sentirte en tu «cueva segura», tu Alma se permite abrir puertas que quizás, en un consultorio desconocido, mantendría cerradas por precaución.
¿Cómo Funciona una Sesión a Distancia?
La mecánica es precisa y sigue los protocolos clínicos estrictos, tal como lo enseña el Dr. José Luis Cabouli. La técnica no cambia porque el medio sea digital. El trabajo de «atrapamiento del alma» (recuperar fragmentos de energía perdidos en traumas pasados) se realiza mediante la palabra y la focalización sensorial.
Técnicamente, solo necesitamos:
- Una conexión a internet estable.
- Auriculares con micrófono (fundamentales para aislarte del ruido externo y crear una experiencia inmersiva con mi voz).
- Un lugar donde no seas interrumpido por 2 horas.
Al cerrar los ojos, la pantalla desaparece. La distancia se disuelve. Solo queda tu consciencia y el viaje hacia el origen de tu síntoma. Como terapeuta, estoy entrenado para leer tus micro-gestos, tu respiración y tus cambios de tono de voz a través de la cámara con la misma precisión que si estuvieras a un metro de distancia.
El Caso de Javier: El Ingeniero Escéptico
Para ilustrar esto, quiero compartirte el caso de uno de mis pacientes recientes. Llamémoslo Javier.
Javier tiene 48 años y es Ingeniero en Telecomunicaciones. Un hombre de ciencia, datos y lógica. Me contactó desde otro país, desesperado por una claustrofobia severa que se había agudizado. No podía subir a ascensores, le aterraban los aviones y, últimamente, incluso sentía asfixia al usar ropa con cuello ajustado (como corbatas).
Su escepticismo sobre la terapia online era enorme. «No creo que pueda relajarme mirando una computadora», me dijo en la entrevista previa. Le expliqué que su mente de ingeniero entendía de redes y conexiones invisibles (Wi-Fi), y que la consciencia operaba de forma similar.
El descenso a la oscuridad
Iniciamos la sesión por videoconferencia. Javier estaba en su estudio, con auriculares. Al guiarlo al origen de su sensación de asfixia, su mente racional se apartó rápidamente. De repente, Javier comenzó a jadear. Su cuerpo, a miles de kilómetros del mío, comenzó a convulsionar levemente en su silla.
«Está oscuro… húmedo. Huele a tierra», susurró.
Javier se vio a sí mismo como un hombre joven, en el siglo XVII, que había sido castigado por un terrateniente. Lo habían arrojado a un pozo seco y estrecho, cubriendo la entrada con una losa de piedra. La agonía de esa vida pasada no fue la muerte en sí, sino la espera en la oscuridad, la falta de aire y la imposibilidad de moverse.
La resolución cuántica
A través de la pantalla, guié a Javier para que atravesara esa muerte. Le ayudé a desidentificarse de ese cuerpo atrapado en el pozo. Utilizamos técnicas de la TVP para que su alma saliera de ese espacio confinado y fuera hacia la Luz.
El alivio físico de Javier fue inmediato y visible a través de la cámara. Sus hombros bajaron, su respiración se volvió profunda y pausada. Había liberado una memoria celular de asfixia que llevaba consigo casi 400 años.
Javier comprobó empíricamente lo que el Dr. Juan José López Martínez, médico y terapeuta del alma, sostiene: «No somos seres humanos viviendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales viviendo una experiencia humana». Y el espíritu no necesita cables para conectarse.
Semanas después, Javier me escribió. Había tomado un avión por primera vez en diez años sin necesidad de ansiolíticos. La curación ocurrió a distancia, pero el cambio en su vida fue absolutamente real y tangible.
Rompiendo las Barreras del Tiempo
La terapia online no es un «remedio de segunda clase» ni una alternativa inferior. Es la evolución de la práctica terapéutica adaptada a la realidad de un mundo interconectado. Nos permite trabajar juntos sin importar si estás en Madrid, Buenos Aires o Ciudad de México.
Tu dolor, tu ansiedad o tu sensación de vacío son reales. La solución también debe serlo. No permitas que la geografía sea la excusa para posponer tu encuentro con la verdad de tu Alma.
Si sientes el llamado a explorar tus vidas pasadas, a sanar el origen de tus síntomas y a comprender tu propósito, la puerta está abierta. La tecnología es solo el puente; tu voluntad es el motor.
¿Estás listo para iniciar el viaje sin salir de casa? Visita cesarmatta.com y agenda tu sesión de evaluación. La distancia es una ilusión; la sanación es eterna.



