¿Por qué mi cuerpo grita «peligro» cuando mi mente sabe que estoy a salvo?
Imagina esto: estás sentado en tu sofá, en una casa segura, quizás con una taza de té. Todo parece estar bien en la superficie. Sin embargo, por dentro, tu corazón late con fuerza, tu estómago está cerrado en un nudo o sientes una niebla mental que te impide moverte. Sientes que algo malo va a pasar, o peor aún, sientes que ya está pasando.
Este estado de alerta constante, de lucha interna o de desconexión profunda, no es una «locura» ni un defecto de carácter. Es tu biología tratando de salvarte. Tu dolor no es un error; es un síntoma de una memoria atrapada en tu sistema nervioso autónomo.
Como psicólogo transpersonal, he visto a innumerables pacientes luchar contra la ansiedad crónica y el agotamiento sin entender el origen. La respuesta reside en la intersección entre la ciencia moderna —específicamente la Teoría Polivagal— y la sabiduría ancestral de la Terapia de Vidas Pasadas (TVP).
La Biología del Trauma: Cuando el pasado secuestra el presente
Nuestro sistema nervioso tiene una misión principal: mantenernos vivos. A través del nervio vago, escanea constantemente el entorno en busca de seguridad o amenaza (un proceso llamado neurocepción). Cuando detecta peligro, activa respuestas de supervivencia: lucha, huida o congelamiento.
Pero, ¿qué sucede cuando el peligro ocurrió hace siglos, pero tu cuerpo sigue reaccionando hoy? Aquí es donde la ciencia y la espiritualidad se encuentran.
La conexión celular y epigenética
El renombrado experto en trauma, Dr. Gabor Maté, explica que el trauma no es lo que te sucede, sino lo que sucede dentro de ti como resultado de lo que te sucedió. Si una experiencia traumática no se procesa, se queda alojada en la fisiología.
A esto sumamos la visión del Dr. Bruce Lipton, padre de la epigenética, quien nos enseña que nuestras células responden a las señales del entorno y, crucialmente, a nuestras creencias subconscientes. Si tu alma trae consigo la memoria de una muerte violenta, una persecución o un abandono en una vida anterior, tus células hoy están recibiendo la señal de: «Todavía estamos en la trinchera» o «Todavía nos persiguen».
Tu sistema nervioso autónomo queda desregulado, oscilando entre la ansiedad (Simpático) y la depresión o desconexión (Dorsal Vagal), incapaz de encontrar el estado de calma y conexión social (Ventral Vagal).
La TVP: La cirugía del alma para el sistema nervioso
La medicina convencional a menudo trata el síntoma: el ansiolítico para calmar la taquicardia o el antidepresivo para levantar el ánimo. Sin embargo, si la raíz es una memoria del alma, el medicamento solo silencia la alarma, pero no apaga el incendio.
El Dr. José Luis Cabouli, autoridad mundial en Terapia de Vidas Pasadas, describe cómo el alma puede quedar «atrapada» en el momento del trauma físico de una vida anterior. El dolor físico crónico o la disfunción nerviosa suelen ser la manifestación somática de esa experiencia inconclusa. Al revivirla y liberarla, el sistema nervioso comprende, por fin, que esa batalla ya terminó.
Si te preguntas por qué tu cuerpo almacena miedo de forma irracional, la respuesta suele estar más allá de tu biografía actual.
Caso de Estudio: Elena y el nudo en la garganta
(Nombre ficticio para proteger la privacidad, caso basado en experiencias clínicas reales).
El Paciente: Elena, una abogada penalista de 45 años, llegó a consulta con un diagnóstico de «ansiedad generalizada» y problemas de tiroides. Describía una sensación constante de asfixia y un miedo paralizante a hablar en público, lo cual estaba destruyendo su carrera.
El Síntoma: Su sistema nervioso entraba en estado de «congelamiento» (reacción vagal dorsal) cada vez que tenía que defender un argumento importante. Su garganta se cerraba físicamente.
La Regresión: Al acceder al estado ampliado de conciencia, Elena conectó con una vida en la Francia del siglo XVIII. Se vio a sí misma como una mujer acusada injustamente de conspiración. El momento clave no fue el juicio, sino el instante de su ejecución en la guillotina. Murió queriendo gritar su inocencia, pero el miedo y el metal frío en su cuello se lo impidieron. Su alma quedó atrapada en ese instante de terror y silencio forzado.
La Resolución: Durante la terapia, Elena pudo terminar lo que no hizo en esa vida: gritó su verdad. Liberó la energía atrapada en su cuello y garganta. Hizo el proceso de muerte consciente, separando su alma de ese cuerpo mutilado y llevándola a la luz.
El Resultado: Fisiológicamente, su sistema nervioso captó el mensaje: «Ya no tengo una cuchilla en el cuello». La sensación de asfixia desapareció en días. Elena recuperó su voz, no solo en los tribunales, sino en su vida personal. Su ansiedad generalizada se disipó porque la amenaza real había dejado de existir.
Tu sistema nervioso puede volver a la calma
Entender la Teoría Polivagal nos da el mapa: sabemos que necesitas pasar del estado de supervivencia al estado de seguridad. La Terapia de Regresión es el vehículo que te lleva allí. No tienes que vivir secuestrado por miedos que no pertenecen a tu presente.
Tu cuerpo es sabio. Si te está enviando señales de dolor, caos o miedo, te está pidiendo que mires hacia adentro, hacia lo profundo, para liberar la carga que ya no necesitas llevar.
Es hora de decirle a tu sistema nervioso, ya tus células, que la guerra terminó.



